05 enero, 2009
Traslado
Hace tiempo que no entraba por la blogosfera. Ahora con propósito renovado vuelvo en globaljournalist.wordpress.com.
17 septiembre, 2008
La cosa está mal

La cosa está mal porque hace más de dos meses que no he afilado la pluma en mi bitácora virtual. Lo siento, escogí un lugar del planeta donde Internet era un concepto del futuro. Sin embargo, no porque yo, un mal periodista, estuviera algo apartado del mundo (que de vez en cuando hay que hacerlo), el mundo ha dejado de funcionar, y cómo lo ha hecho.
Primero porque este verano, las hordas rusas han devastado Georgia incumpliendo toda clase de protocolo del Derecho Internacional, aprovechando su condición privilegiada en las Naciones Unidas. Los paramilitares, unidos a los soldados han herido profundamente un país que aspira a ser libre, nada más lejos que una muestra directa de la beligerancia y el protagonismo a los que el gran oso aspira tras medio mundo haberse reído de él después de la caída del muro en el 89. ¿Quién asegura, como diría Henri-Lévy, que lo que le ha sucedido a Georgia no pueda sucederle a los países de la UE fronterizos con el gigante? ¿Hacia dónde se dirige la diplomacia de la UE? ¿A que corten el grifo de gas?
En segundo lugar la crisis económica va en avance, y si no, lean a Ángel Laborda todos los domingos en El País, para hacerse cargo de la situación, al menos a nivel nacional.
Tercero. Comienza septiembre y el huracán Gustav topa de frente con el huracán Pallin, el as en la manga de McCain frente a un Obama que comienza a cansar. Lo mejor, la riña entre Medvédev y la de Alaska, que ha dado pie a los más especuladores de reafirmarse en sus tesis del inminente inicio de la Tercera Guerra Mundial.
Cuarto: China reaparece en la escena internacional a través de unos Juegos Olímpicos memorables (en positivo), y de momento no dice nada a todo el follón. Menos mal que los únicos que dicen algo son Morales y Chávez, uno con el país al borde de la guerra civil y el otro en su Guerra Fría contra el Imperio particular.
Y qué decir, por poner un quinto lugar, de la caída de Lehmann Brothers para corroborar el segundo argumento citado. No pretendo ser alarmista, sino simplemente presentar un panorama por delante muy interesante y que dará mucho que hablar, y al menos y trataré de estar ahí para contarlo.
Foto: www.abc.net.au
07 julio, 2008
Prosa exquisita, pero prosa
Por fin terminé el largo camino que supone leer Diario de una buena vecina, de Doris Lessing, premiado con el Nobel la pasada temporada. En octubre de 2007, la crítica de los periódicos mundiales, en general al unísono, apostaba por la exaltación de la mirada escéptica de Lessing como manifestación de las relaciones humanas actuales, lo cual valió el premio. Sin obviar esta faceta latente en el libro, podemos encontrar muchas otras reflexiones, que van de lo puramente formal a lo más trascendental en lo que nos afecta a lo seres humanos de este siglo XXI.
La frase resumen podría ser La historia de dos opuestos que acaban siendo complementarios. Por desarrollar brevemente este argumento, nos encontramos en el Londres de los años 70, donde Janna, una mujer aún joven, autónoma y moderna, con posición profesional, entabla una relación de amistad con Maudie, una desvalida anciana maltratada por la vida. La novela posibilita la redención del egoísmo como una tendencia natural: el juego solidario se convierte en amor aplastando todo tipo de ideología pueril, y perdón por la redundancia. Lessing nos habla de un mundo cruel, de una sociedad hermética donde los seres humanos son simples víctimas del sistema.
La frase resumen podría ser La historia de dos opuestos que acaban siendo complementarios. Por desarrollar brevemente este argumento, nos encontramos en el Londres de los años 70, donde Janna, una mujer aún joven, autónoma y moderna, con posición profesional, entabla una relación de amistad con Maudie, una desvalida anciana maltratada por la vida. La novela posibilita la redención del egoísmo como una tendencia natural: el juego solidario se convierte en amor aplastando todo tipo de ideología pueril, y perdón por la redundancia. Lessing nos habla de un mundo cruel, de una sociedad hermética donde los seres humanos son simples víctimas del sistema.
Puede pensarse, según la posición de la autora, que las únicas víctimas son las mujeres. Efectivamente, Lessing expresa una psicología pro-feminista madura a través de Janna (y en general por la relación entre las dos mujeres), y concluye, por ejemplo, que los hombre buenos sólo están en las novelas, nunca en la dura realidad. Pero superando este contraste, donde todo parece blanco o negro, podemos concluir que Lessing llama a la comprensión, que precisamente todos somos víctimas de un sistema donde no hay buenos ni malos, sino que el sistema es el malo, aunque no por esto deja de hacer un crítica del machismo o la insensibilidad y crueldad masculina (un tanto radical, como digo). Del mismo modo, en esta línea de comprensión, en su crítica a la sociedad cosmopolita del Londres de los 70, enfervoriza, por ejemplo, la normalidad de los inmigrantes tratando de romper los tabúes culturales tan lejanos del día a día.
Otro gran tema que se plantea es el de la muerte. Diario de una buena vecina puede considerarse como un tratado sobre la muerte, entendida como un largo camino a recorrer por una maquinaria humana inagotable que es la persona. Dicho tratado supone un alzamiento contra la eutanasia; la razón: la más fundamental: el cuerpo mental está vivo por encima de todo dolor (puramente circunstancial), y los procesos vitales nunca tocan a su fin de golpe. Todo se apaga mientras quiera el cerebro. Es decir, ¿qué más da el dolor cuando mi vida se le impone?
Elevadas reflexiones, o no tanto según se quiera, sólo adquieren sentido cuando están plasmadas con una prosa precisa, limpia y concreta, capaz de recrear los más internos pensamientos o sensaciones producidas en lo cotidiano. Y con esta limpieza Lessing ensalza el altruismo como el único modo de realización personal, aunque víctimas de un sistema social contrario que no deja realizarnos, cae en el más justificable escepticismo de una autora del siglo pasado, el cual se manifiesta en que, a pesar de ser una prosa limpia, es prosa, más que agotada en las 430 páginas de descripción tediosa y constante de una misma situación: el quiero y no puedo.
Otro gran tema que se plantea es el de la muerte. Diario de una buena vecina puede considerarse como un tratado sobre la muerte, entendida como un largo camino a recorrer por una maquinaria humana inagotable que es la persona. Dicho tratado supone un alzamiento contra la eutanasia; la razón: la más fundamental: el cuerpo mental está vivo por encima de todo dolor (puramente circunstancial), y los procesos vitales nunca tocan a su fin de golpe. Todo se apaga mientras quiera el cerebro. Es decir, ¿qué más da el dolor cuando mi vida se le impone?
Elevadas reflexiones, o no tanto según se quiera, sólo adquieren sentido cuando están plasmadas con una prosa precisa, limpia y concreta, capaz de recrear los más internos pensamientos o sensaciones producidas en lo cotidiano. Y con esta limpieza Lessing ensalza el altruismo como el único modo de realización personal, aunque víctimas de un sistema social contrario que no deja realizarnos, cae en el más justificable escepticismo de una autora del siglo pasado, el cual se manifiesta en que, a pesar de ser una prosa limpia, es prosa, más que agotada en las 430 páginas de descripción tediosa y constante de una misma situación: el quiero y no puedo.
04 julio, 2008
Betancourt

Ingrid Betancourt ha sido liberada. En una ágil operación de inteligencia militar, tras engañar a los rebeldes para el traslado de quince rehenes de un campo a otro, la mediática prisionera es libre, convirtiéndose en todo un mito de la resistencia y el pragmatismo occidental ante las actitudes beligerantes de quienes quieren quebrantar el orden establecido atendiendo a sus muy respetable razones.
Pero dejando de lado las interpretaciones absolutistas, que siempre llevan al enfrentamiento, bien por Betancourt y sus niños. Las historias de secuestros siempre son duras y si no escucha la de este mexicano.
Foto: AP por Lavanguardia.es
30 junio, 2008
Campeones

El sueño se ha cumplido. Ahora España es campeona de Europa de fútbol, en un siglo donde el campo de batalla es el césped, el nuevo coliseo, la pasión de multitudes capaz de unir a un país como se demostró ayer. Torres fusiló en elmomento preciso y los demás fueron premiados por su heroica hazaña. Ayer el pijo se abrazaba con el gitano, el catalán con el madrileño, el inmigrante con el autóctono. Todo era motivo de fiesta y celebración. Por casualidad tuve la suerte de vivir la final en mi querida ciudad, Barcelona.
Las banderas salieron del armario (porque no son fascistas), la calle pitaba, la euforia se desataba en Canaletes donde dos años antes celebrábamos la Champions, también en una abarrotada Plaza España y en Artós. Ni los porrazos desproporcionados de los Mossos d’Esquadra, ni los inoportunos comentarios de algunos reprimidos reaccionarios pudieron frenar la furia roja que se extendió en la Ciudad Condal. En los días previos al triunfo frente a Alemania, la prensa barcelonesa sacó a debate la identificación con la camiseta roja o su oposición, sin embargo ayer se acabó todo debate, empezando por Cesc, Xavi y Puyol; porque ser español ( y por eso muy catalán) es lo que se lleva hoy.
Dejando de lado los turbios sofismos de los políticos (por que lo mío no es escribir sobre la vida nacional) que quieren ensuciar con sus repugnantes zarpas la fiesta del deporte, felicidades a un gran equipo, joven, compenetrado y vibrante que es hoy campeón de Europa tras más de cuatro décadas. Los grandes profesionales de Cuatro acertaron: podíamos, y estamos en un sueño del cual no cabe despertar.
Las banderas salieron del armario (porque no son fascistas), la calle pitaba, la euforia se desataba en Canaletes donde dos años antes celebrábamos la Champions, también en una abarrotada Plaza España y en Artós. Ni los porrazos desproporcionados de los Mossos d’Esquadra, ni los inoportunos comentarios de algunos reprimidos reaccionarios pudieron frenar la furia roja que se extendió en la Ciudad Condal. En los días previos al triunfo frente a Alemania, la prensa barcelonesa sacó a debate la identificación con la camiseta roja o su oposición, sin embargo ayer se acabó todo debate, empezando por Cesc, Xavi y Puyol; porque ser español ( y por eso muy catalán) es lo que se lleva hoy.
Dejando de lado los turbios sofismos de los políticos (por que lo mío no es escribir sobre la vida nacional) que quieren ensuciar con sus repugnantes zarpas la fiesta del deporte, felicidades a un gran equipo, joven, compenetrado y vibrante que es hoy campeón de Europa tras más de cuatro décadas. Los grandes profesionales de Cuatro acertaron: podíamos, y estamos en un sueño del cual no cabe despertar.
Foto: Telegraph.co.uk
28 junio, 2008
Desde Sudáfrica

Ha nacido un unevo blog de un gran amigo mío, un genio donde los haya que sin más miramientos se ha plantado en Pretoria, en el corazón de Sudáfrica, durante tres meses. Desde el punto sur del mundo estrenamos corresponsal. No dudéis en echarle un vistazo: Desde Sudáfrica.
Foto: Borja Gil-Casares
24 junio, 2008
Premio Isabel de España
Ayer recogí el segundo premio de narrativa de cuentos Isabel de España 2008, organizado por el Colegio Mayor que lleva su nombre. El cuento que presenté se titula Heridos, la historia de fraternidad de dos niños en medio de la guerra civil española, que a la vez fue una guerra fratricida. Podrá leerse una vez publicada la antología.
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